Requiere el comercio de “segunda” una mejor regulación para mitigar cambio climático: CIGA

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Mercado de segunda mano alarga vida útil de productos y desacelera la generación de residuos: Zavala Álvarez

Tijuana, B. C., a 16 de octubre de 2016.- El comercio de “segunda” requiere una mejor y moderna regulación, que reconozca su valioso aporte en el combate al cambio climático, con estímulos económicos y fiscales que incentiven la reparación y el reúso de los productos, alargando su vida útil y desacelerando la generación de residuos.

Así lo remarcó José Carmelo Zavala Álvarez, director del Centro de Innovación y Gestión Ambiental (CIGA), quien destacó que debe reconocerse la importancia de este segmento comercial, con medidas regulatorias fiscales, económicas, aduaneras y ambientales que permitan su desarrollo y le brinden certidumbre de largo plazo. 

Explicó que semanas atrás, Suecia ofreció al mundo una muestra de que es un país avanzado y que busca siempre ser un mejor lugar para vivir, con calidad, educación y seguridad, al lanzar nuevas regulaciones que buscan cambiar el ciclo del consumo, para que la población compre, use y repare productos, en vez de tirar y volver a comprar.

“Suecia lanzó nuevas regulaciones para incentivar la reparación y reúso de productos, estímulos económicos y fiscales que promueven el comercio de segunda y desaceleran la generación de residuos, además de que al hacerlo generará empleos para los más capaces en estos oficios de reparación y se despedirá de montañas de residuos”, dijo.

Propusieron, añadió José Carmelo Zavala, una nueva ley que reduce los impuestos de las reparaciones para que arreglar una avería o coser algo roto salga más barato que antes y se alargue entonces la vida útil de ropa, zapatos, bicicletas y electrodomésticos, además de que se reducen las emisiones contaminantes que resultan al fabricar nuevos productos.

Agregó que un reciente informe de la Comisión para la Cooperación Ambiental (CCA), titulado “Caracterización cuantitativa de flujos internos y transfronterizos de productos electrónicos usados. Estudio de caso sobre computadoras y monitores usados en América del Norte”, explica la generación de residuos asociada a la población y su capacidad de compra, al tiempo que visibiliza retos que se tienen para tomar mejores caminos.

“Hay que reconocer la importancia del mercado de segunda mano, con medidas regulatorias fiscales, económicas, aduaneras y ambientales que permitan su desarrollo con certidumbre de largo plazo, no mediante decretos anuales ni solo alguna Norma Oficial Mexicana (NOM) forzada o aplicada en una interpretación discrecional”, enfatizó.

Los decretos anuales, continuó el director del CIGA, son una “regulación” provisional  de la que se abusa repetidamente de manera indefinida, son una fórmula agotada en sí misma por la imposibilidad de tomar decisiones firmes en tiempo, es como "patear el bote" nada más y en vez de brindar certidumbre, provoca inquietud y crisis permanente.

Afirmó que urgen regulaciones serias, como leyes, reglamentos y NOM´s que sí sean técnica y jurídicamente aplicables, pues hoy se aplican NOM´s de productos nuevos a usados, además de que el referido estudio de la CCA identifica como tarea pendiente el que los códigos de comercio del Sistema Armonizado no distinguen entre nuevo y usado.

“En la frontera, el sector comercio sufre todos los días estos vacíos en las regulaciones que dan lugar a aplicaciones discrecionales; la realidad demanda NOM´s y Códigos de Comercio para productos usados que estimulen, con regulación moderna, un segmento del mercado que hoy el mundo reconoce como un elemento vital en la sustentabilidad y el combate al cambio climático”, expresó.

Opinó que ampliar el ciclo de vida útil de los bienes con metodologías adaptadas a cada producto puede implicar, según sea el caso: reparación, actualización, remanufactura, reingeniería, desmantelación, reúso, reciclaje, mantenimiento, estándares de calidad asociados al uso y segmentación de mercados por ubicación, entre otras tareas.

Finalmente, el director del CIGA, José Carmelo Zavala Álvarez, complementó diciendo que con instrumentos como el Manifiesto de Impacto Regulatorio (MIR) puede contarse con elementos que brinden a los tomadores de decisiones una visión de largo plazo y un horizonte para el desarrollo sustentable.